Nuestra búsqueda interna por la brutalidad

Antes de ayer fui a la feria del libro de Lima, y en mi búsqueda por buena páginas que leer, di con la sangre, el terror y la violencia… di con un cuento clásico turco.

Yo tengo un profundo interés por Turquía debido a su antiguo rol como antagonista en la historia europea del siglo XV al siglo XIX. Por ello me interesé en comprar una recopilación de fábulas del escritor clásico afgano-turco Yalal al-Din Rumi, de una agrupación cultural de Turquía.

Creo que las fabulas siempre tuvieron una finalidad práctica respecto a las sociedades para las cuales fueron escritas. Por ello cuando leí los cuentos de Rumi, comprendí de inmediato como era la vida de un turco en el siglo XIII.

En especial, hay una fábula que fue muy explícita acerca de la dinámica social de esos tiempos. Se titula La Parte del León y trata de un león (como en el título), un lobo, y un zorro.

Los tres van juntos de cacería y un buen día dan con un buey. Todos ellos se abalanzan sobre el animal y lo matan.

Cuando llega la hora de repartir el botín, por protocolo el león, que es el líder y rey de todos los animales, debe decidir quien lleva cuanto de la carne. Sin embargo este le pide al lobo que haga la repartija.

Lo que el lobo no sabe, es que esta es solo una prueba para saber, que tan dócil es el. El lobo pide repartir al buey de una manera justa, pero el león opina distinto y lo mata de un zarpazo.

Esta vez le pide al zorro que divida al buey por él. El zorro solo se limita a decir que el buey le pertenece enteramente al rey y que solo él puede tomar ese tipo de decisiones.

La moraleja es reconocer siempre la absoluta autoridad de los reyes.

Visto con los ojos de nuestros días, tal cuento podría sonar absurdo o algo extraño e ilógico. Pero si lo leéis con los ojos de una persona de la Edad Media, entonces tiene MUCHO sentido.

En ese tiempo no existía el concepto moderno de la democracia y el poder absoluto lo detentaban solo unos pocos. Así como todo era más simple, el rompimiento de ciertas reglas implicaba castigos físicos, a veces tan brutales, que podían ser la muerte segura.

Si habéis visto series como Juego de Tronos o Vikings, o incluso Los Sopranos, comprenderéis que es vivir en un mundo brutal. En las series mencionadas, la muerte es la moneda corriente del mercado de sangre. Todos los personajes que cometen un desliz o pequeño error, terminan siendo asesinados de alguna manera.

A pesar de que tales realidades puedan parecer lejanas, nuestros antepasados, probablemente llevaban vidas así.

Quizá en nuestro ADN hay una predisposición a tal brutalidad, que fue presente en generaciones y generaciones de humanos. Por ello es que nos sentimos atraídos a películas de terror o a literatura violenta. No es algo puramente social, pero intuyo que debe de haber un legado biológico de nuestros ancestros.

¿Vosotros qué creéis?

 

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