Para los acomplejados – Aclaración de mis puntos de vista y posición política

Este artículo esta dedicado especialmente a miembros de la audiencia que bien por hacer un juicio mal fundamentado (algo de lo cual yo también soy culpable… errare humanum est) suelen decir que yo, el redactor de este humilde blog, soy un “acomplejado que rechaza su raza peruana” o “un creído que se cree otra cosa” o “etc.,etc.,etc.”.

Aquí daré una explicación de mis convicciones políticas y mis puntos de vista sobre los conceptos de idioma, raza, nación, y pertenencia estatal, entre otros.

Para no aburrirlos iré de frente al grano:

 

Raza

Desde un punto de vista puramente biológico las razas humanas no existen, pues las diferencias entre los seres humanos son tan mínimas que no justificarían para clasificar a las personas en diferentes categorías raciales.

Sin embargo, a pesar de que no esté sustentado científicamente, nos clasificamos mutuamente en distintas razas.

Por ello tenemos términos como la palabra “racista”.

Es decir, alguien que cree arbitrariamente que ciertas “razas” (es decir grupos de personas de acuerdo a su color de piel, cabello, u ojos) son intrínsecamente mejores sin importar sus habilidades, conocimientos, o inteligencia.

Para explicarles mi postura, les plantearé un caso hipotético.

Si yo me subiera a un bus y tuviera la oportunidad de sentarme al lado de:

  1. Una persona blanca hispanohablante.
  2. Una persona morena, negra, asiática, indígena que sea políglota, ósea que hable bien alemán, francés, inglés, neerlandés o cualquier otro idioma.

Yo preferiría mil veces sentarme al lado de la persona número dos. Como habrán notado, le puse distintas alternativas a los rasgos “raciales” de la persona número dos por la mera razón de que dichos rasgos NO ME IMPORTAN.

Lo que si me importaría sería tener una conversación interesante y de paso practicar alguno de los idiomas que sé, pues soy una amante de las lenguas en general.

¿Creo yo que la “raza alemana” es mejor que la “raza peruana”?

Como ya sabemos las “razas humanas” no existen, pero si incluso nos limitamos al uso de una terminología cojuda, los conceptos de “raza peruana o alemana” resultan terriblemente risibles.

Dentro de la “raza peruana” encontraríamos distintas “razas”: blancos, negros, indígenas, asiáticos, etc.

Incluso dentro de la “raza alemana” (jajaja ¿es en serio?) hay distintas “razas”: blancos, negros, árabes, turcos, eslavos, etc. (se que “turco” no se considera una “raza” pero ya de por sí el término de “razas” es demasiado subjetivo y estúpido, así que no gastaré saliva en ello).

Por lo tanto, recapitulando: ¿creo YO, Raúl Augusto Valero Chávez, que la “raza alemana” es intrínsecamente mejor que la “raza peruana” (comillas de nuevo)?

Respuesta: No.

El éxito de un estado o país no se debe en absoluto a una “buena raza”. Para ser breves les cuento que durante la Edad Media, los lugares con mayor libertad religiosa, científica, y literaria, se ubicaban al norte de África y en el Medio Oriente, NO en Europa.

Europa en ese tiempo era el tercer mundo del globo terráqueo.

Sí, sí, los negros, los semíticos esos con la nariz malformada, los (perdonen me quedé corto de epítetos racistas estúpidos), obvio esas personas de “razas inferiores” tenían los estados más estables y con mejores estándares de vida en el mundo, mientras que en Europa donde había un montón de gente blanca de “raza superior” tenían un nivel de vida paupérrimo.

¿Eso significa que la “raza árabe” es mejor que la “europea”?

No.

Las “razas” son solo coloraciones de cabello, piel u ojos. Nada más.

Cualquier niño de Kindergarten lo podría notar.

Por ello anunció públicamente que el color de piel, de cabello, u ojos, me es INDIFERENTE.

 

Nación y Pertenencia Estatal

Si hay algo que me encanta del idioma alemán es su exactitud para la clasificación de palabras, algo que lamentablemente no encontramos en el francés o el castellano.

Si tienes que llenar un formulario en alemán y te preguntasen sobre tu país de origen, es muy probable que des con una de estas dos palabras: Nationalität o Staatsangehörigkeit.

La mayoría de alemanes no saben diferenciar entre ambos términos, pues ambas palabras son sinónimos. Sin embargo, si uno quiere ser exacto hay una diferencia sutil.

Nationalität se traduciría al castellano como nacionalidad, o pertenencia a una nación.

¿Qué es una nación?

Yo siempre uso la tercera definición de la RAE:


nación

Del lat. natio, -ōnis ‘lugar de nacimiento’, ‘pueblo, tribu’.

3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que  generalmente hablan un mismo idioma y tienen una   tradición común.

Un ejemplo es la nación aymara, que es un grupo de personas que comparten el mismo idioma, las mismas costumbres, y una historia común.

Por otro lado tenemos a la palabra compuesta alemana Staatsangehörigkeit, que la podemos dividir en sus dos partes: Staat “estado” y Angehörigkeit “pertenencia a un grupo”. En suma esta larga palabra compuesta se traduciría como “pertenencia a un estado” o “pertenencia estatal”. Y con “estado” me refiero a lo siguiente:


estado

Del lat. status.

Escr. con may. inicial en aceps. 5-7.

5. m. País soberanoreconocido como tal en el orden internacionalasentado en un territorio determinado y dotado de órganos de gobierno propios.

Un ejemplo son los gitanos que están dispersos en el mundo, sin embargo ellos pertenecen a distintos estados. Hay unos que pertenecen a la República Francesa, otros a la República Federal de Alemania, incluso hay algunos que pertenecen a la República del Perú.

Ya que he dejado claro los conceptos de “nacionalidad” y “pertenencia estatal” ahora quiero revelarles algo.

Yo me considero de nacionalidad chanka, española y alemana, pero pertenezco legalmente al estado denominado la República del Perú.

¿Confusos?

A pesar de que lamentablemente no hablo quechua, por mi lado materno he aprendido algo acerca de las costumbres de las gentes de Apurímac. Sin embargo mi nacionalidad chanka se reduce en su mayoría a la sangre, pues mis conocimientos de su cultura son limitados.

Soy español porque el castellano es mi idioma materno y la cultura española ha tenido una enorme influencia en mi país de nacimiento.

Soy alemán, pues no solo domino el idioma pero he adoptado muchas de sus costumbres y he aprendido de su historia nacional.

Para mi el color de piel o la sangre no son muy importantes para determinar la nacionalidad de cada uno. Yo y mis padres venimos de la sierra, sin embargo yo no sé ni una sola palabra de quechua, y no conozco mucho de sus costumbres. Y eso a pesar de que tengo algo de sangre chanka.

Es lo mismo que un niño de padres rusos que haya sido adoptado por una pareja de venezolanos a la edad de 2 años. Da totalmente igual que esa persona crezca rubia y blanca. Siempre será igual de latinoamericano que un venezolano de piel morena debido a que no tendrá conocimiento ni del idioma ni de las costumbres rusas.

Sí cierto, la sangre juega un rol, pero no un rol definitivo, sino un rol complementario o secundario.

Los tres elementos vitales de la nacionalidad, a mi parecer son 1. Idioma, 2. Costumbres y 3. Historia.

La sangre es menos densa que los factores mencionados.

 

Postura política

Creo que aquí no necesito entrar en definiciones como en los puntos anteriores.

Yo soy de centro izquierda y apoyo abiertamente la liberalización sexual y la legalización de la marihuana.

Creo que lo mejor que podría pasarle al país donde nací sería:

  • Invertir la mayor parte del presupuesto en educación y salud.
  • Hacer un estado federado que dé mayores libertades a sus departamentos y, así mismo, acabar con el centralismo limeño.
  • Brindar una educación multi-idiomática y cultural.
  • Establecer un sueldo mínimo y fortalecer los sindicatos.
  • Eliminar cualquier vestigio del neoliberalismo y promover una industria mitad estatal mitad privada.
  • Promover la religión luterana en el país, para que el peruano promedio se deje de hipocresías y pueda tener una saludable vida sexual sin sentirse culpable.
  • Por irónico que suene con el punto anterior, dejar el estado semi-religioso actual y pasar a un auténtica laicicidad estatal completa.
  • Eliminar el voto obligatorio y solo dar capacidad de voto a las personas con la debida preparación para ello (ver http://kinolingua.com/peru-por-que-socrates-odiaba-la-democracia-directa/).

 

Mi postura respecto a Perú

Nadie me eligió a la primera enamorada que tuve. Ambos nos elegimos mutuamente.

El patriotismo y el amor, muchas veces son sentimientos tan cercanos que comparando uno con otro, así uno se da cuenta de lo que realmente significan.

Yo nací en la República de Perú, cerca del gran Lago Titicaca y Bolivia. He vivido en Perú veinticuatro años de mi vida.

Sin embargo, no amo a este país.

Y no lo puedo explicar. El amor es algo difícil de explicar así como el patriotismo.

No es que no ame a Perú debido a su conservadurismo retrógrada y sus altos niveles de corrupción. Tengo amigos que son igual de liberales que yo, pero incluso si ellos se fueran a estudiar al extranjero, ellos volverían de inmediato al terminar sus estudios a Perú. Ellos darían todo de sí para ayudar al crecimiento y desarrollo del país.

Yo por mi parte, apenas tenga la oportunidad, me largaré para nunca más volver (solo por vacaciones).

Hay varias cosas buenas de Perú, como su multiculturalismo, su diversidad geográfica y ecológica, su deliciosa gastronomía, y la calidez de su gente.

Sin embargo no amo a este país. A pesar de todo ello.

No lo amo.

Creo que como individuos tenemos el derecho y la libertad de amar a quien queramos. Bueno, yo hago ejercicio de ese beneficio y lo digo abiertamente: No amo al país donde nací, a pesar de sus virtudes y defectos.

En conclusión, tengo fe que ya he dejado mi postura de una manera más clara y directa, que a través de los numerosos artículos que he escrito en este blog.

Ojalá no haya ofendido a nadie, aunque siempre hay un ofendido en todo, supongo.

Espero que este texto sirva para aclarar las dudas que muchos lectores de Kinolingua tengan. Ojalá no se resientan con este texto.

Escrito por Raúl A. “Radwulf” Valero Chávez

11/05/2018

 

 

 

Autor: Radwulf93

My name is Raúl Valero and I was born just next to the great Titicaca lake in the peruvian side of the border. Since I was fifteen years old I have shown interest for movies and in my early twenties for languages in general. I'm deeply in love with cinema and european languages alike. "Kinolingua" stands for "Kino", that is "cinema" or "movement"; and "lingua", for "tongue" and "language". I was thinking about writing a long biography, but I guess it would be just an egocentric literary jerk-off. If you have any questions about me, feel free to write me an e-mail to "rauval1@gmail.com" . I hope you enjoy my blog. Sincerely, R.

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