Quiero ser el pianista de Roman Polanski

Hoy me he preguntado, ¿qué haría yo para interpretar el papel del “Pianista” de Roman Polanski? Este es un caso hipotético, pero solo para la elucidación de mi propia incógnita me he dispuesto a listar los pasos que tendría que seguir para llegar a tal meta.

“El Pianista” es un drama biográfico dirigido por Polanski  y estrenado el año 2002. Contó con la actuación estelar de Adrian Brody como el protagonista: Władysław Szpilman, un pianista judío polaco que tiene que huir del exterminio Nazi en la Varsovia de la Segunda Guerra Mundial. La película ganó la Palma de Oro de Cannes, fue nominada al Oscar como mejor película, y ganó varios premios BAFTA.

Digo que la película es un drama biográfico, pues en verdad si existió un tal Szpilman. Él es de hecho un famoso pianista y compositor en Polonia y su memoria todavía perdura.

Si yo tuviese la suerte de ser elegido para interpretarlo tomaría las siguientes medidas para interpretar a Szpilman.

 

Primero: Aprender a tocar el piano

Como actividad introductoria en el mundo del personaje, creo que lo más importante es su profesión o lo que hace cotidianamente para ganarse el pan. Desde un punto de vista práctico, es más importante vivir el día a día del personaje que hacer un flashback, vestirte de niño e intentar revivir su pasado desde cuando tenía 5 años.

De todas formas voy a interpretar a un Szpilman en su etapa de joven adulto. Su vida como niño me es en general un tanto irrelevante. A menos que la historia me demande un momento en específico de la niñez de él, bueno; pero si no, sería un desperdicio de tiempo.

Tendría que tomar en consideración también que yo no soy un pianista. Quizá después de tres meses de entrenamiento, salga con un nivel de mediocre para abajo como pianista. Lo cual está perfectamente bien.

¿Por qué? Porque la idea es que me vea como un pianista talentoso, no que realmente lo sea. Con tal de que yo sienta que en pantalla me veo como un genio y de que hagan los cortes necesarios para que sea así, estupendo.

Además escucharía todo el repertorio de Szpilman y todo el playlist favorito de él. ¿Cómo sabría que es lo que le gustaba? Escucharía las grabaciones de las tocadas de piano que hacía por la radio. Es muy probable que de vez en cuando hubiese tocado piezas poco conocidas, quizá porque eran sus favoritas. Las escucharía todas.

 

Segundo: Leer la autobiografía de Szpilman

Gracias a dios, que éste gran pianista se dio el trabajo de escribir sus experiencias durante la guerra. Su libro se llama “Death of a City: Memoirs of Władysław Szpilman 1939–1945″. Ese es el material original de donde Polanski sacó su película. Yo debería hacer lo mismo solo que desde mi perspectiva.

Hay un dato importante respecto a la publicación de este libro. Fue prohibido y confiscado por las autoridades de la extinta República Popular de Polonia. ¿Qué quiere decir eso?

Verán, con la caída de la República Democrática Alemana (la famosa RDA del muro de Berlín, la Alemania comunista) todos los archivos de la Stasi (la policía secreta) fueron heredados por el Archivo Federal de la Alemania actual. Ergo, si durante el gobierno comunista, tú eras vigilado por la Stasi, hoy puedes acceder fácilmente al Bundesarchiv y leer tu dossier.

Szpilman aunque no era un disidente, publicó un libro que eventualmente terminó siendo prohibido por equis razones. Bajo un gobierno comunista y totalitario, esa hubiese sido excusa más que suficiente para vigilarlo.

Es posible que la República de Polonia (la actual) haya abierto al público los dossiers secretos. Yo haría todo lo posible para dar con el archivo de Szpilman. Pues eso me revelaría datos que él jamás hubiese mencionado en su autobiografía.

 

Tercero: Involucrarme con la cultura Judía

Haría todo lo posible a través de mi familia o mis amigos para conocer judíos. Iría a la sinagoga. Trataría de experimentar un Bar Mitzvah. Seguiría todas las tradiciones judías estrictamente durante dos semanas.

Se sabe que Szpilman no era un judío ortodoxo, pero de hecho que debe haber vivido la religión de una manera intensa al menos por un periodo corto de tiempo. Lo suficiente para saber las tradiciones judías y, ergo, ser judío.

 

Cuarto: Inanición

Buscaría acerca del proceso que lleva a cabo el cuerpo una vez que no hay ingesta de alimentos. De hecho, he leído que de acuerdo a la cantidad de horas que uno lleva sin comer, el cuerpo consume primero los azucares, luego las grasas y por último, los músculos.

En otras palabras: se come así mismo.

Szpilman tuvo que pasar por esa situación extrema de inanición. Es más él se enfermó porque sus defensas estaban muy bajas por la falta de alimentos.

Si un ser humano no come durante una o dos semana, el mayor peligro es morir de arritmia cardíaca, o en otras palabras de un infarto pues el cuerpo no tiene suficiente fuerza para bombear la sangre. Hasta ese estado pudo haber estado a punto de llegar mi personaje.

Creo que me pasaría tres días sin comer y vagaría por la calle. Haciendo eso tendría una idea muy clara de lo que es tener hambre. Es más me imaginaría que estoy en un estado de persecución y de que me están cazando para matarme. Viviría en paranoia por un periodo de tiempo.

Cuando el cerebro deja de recibir glucosa, el área que distingue lo correcto e incorrecto, en otras palabras el “área moral”, se desactiva. Por lo que uno es capaz de hacer cualquier cosa con tal de vivir.

Eso lo aprendería en carne propia.

 

Quinto: Investigación histórica

Vería documentales sobre el gueto de Varsovia. Estudiaría acerca del antisemitismo en la sociedad polaca (por ejemplo los judíos polacos estaban prohibidos de ingresar a las universidades, ese es un dato importante).

Szpilman fue un pianista famoso y muchos lo escuchaban en la radio. Sin embargo cabe preguntarse ¿cómo es que vivía la discriminación antisemita en Polonia?

Si tengo el dinero viajaría a Varsovia y trataría entrevistarme con personas que hayan vivido durante la guerra (y que estén dispuestas a hablar, aunque a pocos les gusta hablar mucho de esas épocas).

Visitaría la casa de Szpilman y los lugares donde él hubiese vivido. Dos lugares sumamente importantes para visitar serían la Academia de Música Chopin de Varsovia y la Academia de Artes de Berlín, pues ambas instituciones fueron las almas máters de mi personaje.

Conseguiría ropa de los años 30s y 40s; y me pasearía así a través de Varsovia en la madrugada cuando hay poca gente. Dado que la ciudad tiene edificios muy antiguos, me sentiría como si estuviese en 1938 y no en el 2018.

Hay una novela cómica que se llama “Ha vuelto” que trata sobre ¿qué pasaría si Hitler viajase en el tiempo al año 2011? Lo interesante de la novela es que te mete en la perspectiva de una persona de los años 40 que está de casualidad en un mundo totalmente disímil: en la actualidad. Ahí puedes aprender de muchos detalles de la vida en esos años en comparación a la de ahora.

 

Sexto: Aprendería la pronunciación del polaco

En mi caso yo ya sé alemán. Mi personaje Szpilman vivió durante tres años en Berlín por lo que es muy seguro que el tuvo un buen dominio del idioma durante la invasión alemana de Polonia. El aprendió el alemán cuando estaba en sus veintes por lo que creo que debería de haber aprendido sin mucha dificultad el acento berlinés.

En cuanto al polaco, tomaría clases básicas del idioma. La idea no es que salga aprendiendo polaco, pero que tenga nociones importantes de su pronunciación. O en caso de que no tome clases, aprendería de memoria canciones en polaco y las cantaría.

 

Por último:

Ignoraría por completo la película original de Polanski. Si me han llamado para hacer un remake es porque quieren algo nuevo y refrescante, no una copia de la actuación de Adrian Brody. De otra forma, no me hubieran contratado.

 

Escrito por Raúl A. “Radwulf” Valero Chávez

26/04/2018

 

Publicado por

Radwulf93

My name is Raúl Valero and I was born just next to the great Titicaca lake in the peruvian side of the border. Since I was fifteen years old I have shown interest for movies and in my early twenties for languages in general. I'm deeply in love with cinema and european languages alike. "Kinolingua" stands for "Kino", that is "cinema" or "movement"; and "lingua", for "tongue" and "language". I was thinking about writing a long biography, but I guess it would be just an egocentric literary jerk-off. If you have any questions about me, feel free to write me an e-mail to "rauval1@gmail.com" . I hope you enjoy my blog. Sincerely, R.

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