VIKINGS: PLANOS de ACERCAMIENTO entre dos Reyes

¿Existe Dios? Esa es la cuestión planteada no solo por la humanidad entera, pero también por el Rey Ecbert de Wessex (Inglaterra) y el Rey vikingo Ragnar Lothbrok de Noruega (Escandinavia) en la aclamada serie Vikings.

Más allá de la existencia o no-existencia de Dios, hoy analizaremos la escena de una conversación entre ambos reyes que fue maravillosamente construida desde un punto de vista cinematográfico.

Pero antes del plato principal, comencemos con la entrada de este análisis.

Hoy en día cuando los mandatarios de diversos países se encuentran, hay protocolos que se siguen. Si os creéis que Trump, Putin, Merkel y Macron; sonríen porque están felices, entonces estáis en un craso error. Las sonrisas y “buenas maneras” muchas veces esconden realidades que son a veces sombrías.

Incluso desde antes de la Edad Media, existía un protocolo de comportamiento de los nobles frente al público. Por ejemplo, dos hermanos herederos a la corona podrían odiarse a muerte, pero en ceremonias públicas se darían abrazos y sonreirían.

En cierta forma, los políticos viven presos en el protocolo que los limita a actuar de manera “normal”.

Algo similar sucede con los reyes de Noruega y de Wessex en la serie Vikings.

Ambos reyes tienen una relación diplomática de desconfianza y, al mismo tiempo, una relación personal amical. ¿Ilógico? A pesar de que se llevan bien, que tienen mucho en común y que se respetan mutuamente, ambos son los jefes de dos pueblos que se odian a muerte (literalmente).

Un día el Rey Ecbert captura a Ragnar y lo tiene apresado en una jaula de metal. Al principio en la escena, el Rey Ecbert se muestra en una clara posición de poder.

Mirad la escenografía y la iluminación… a pesar de que todo está iluminado, la temperatura de color es fría. Los guardias están parados a la izquierda y derecha del Rey Ecbert, los platos y jarras están en su lugar, y una larga mesa separa ambos personajes.

Esa sería una escena de previa diplomacia y distancia entre ambos.

Pero a medida que el tiempo pasa y que la conversación se torna más cercana. El rey Ecbert hace lo siguiente:

Luego libera a Ragnar de su jaula y después procede a invitarle vino.

Ya es de noche, los guardias se han retirado y la iluminación pasa de fría a cálida, pero al mismo tiempo con varios puntos de oscuridad en el cuarto.

Este es el momento en que la diplomacia y las relaciones de estado han pasado a un segundo plano. Este es el momento en que ambos, van a hablar de verdad.

Durante la conversación, Ragnar plantea la hipótesis de que posiblemente sus dioses nórdicos y el dios cristiano, no existan. En ese momento, Ecbert lo toma de loco, y le dice que es imposible que su dios o los dioses no existan. De otra forma, nada tendría sentido.

Así de que en el caso de que dios no existiese, su existencia sería necesaria, para que la vida tenga sentido. Ragnar solo le responde que si dios no existe, entonces… no existe y punto; y que habrá que aprender a vivir con ello.

Luego Ragnar cuestiona que ambas ideas del paraíso que tienen, la del cielo cristiano y la del valhalla vikingo, son simplemente ridículas.

Para este preciso minuto, ya ambos personajes han dejado sus respectivas celdas. Ragnar ha sido liberado de su celda (literalmente hablando)…

 

 

 

 

…….. y en contrapunto, Ecbert ha dejado detrás su rol como Rey y la máscara de la diplomacia. Atrás de él está su trono…. su celda.

 

 

 

 

 

La última escena es asimétricamente opuesta en todos los sentidos a las primeras. Y el último plano con el que termina no es de dos reyes en juegos de poder, sino de dos hombres frente a frente, que están totalmente liberados de sus inhibiciones.

La utilería en escena juega un papel simbólico de lo que ha ocurrido. La mesa que anteriormente era una distancia entre ambos hombres, yace en el piso y atrás distinguimos una jarra con vino, que los ha unido.

Como ya he dicho anteriormente, en el cine o, en este caso, en la televisión; TODO puede desempeñar un rol. Incluso cosas inanimadas y anodinas como mesas y copas, pueden representar una compleja relación entre dos personas.

Las mejores obras de ficción rebosan en símbolos que están a la espera de ser descubiertos. Es por eso, que ciertas series o películas son vistas, una y otra vez, porque hay tanta riqueza visual que nos revela el alma de la obra.

La luz y la utilería también forma parte de la gramática cinematográfica.

Escrito por Raúl “Radwulf” Valero

13/06/2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *