«Todos los políticos son corruptos»
Esta es la frasesita típica en que terminan todas las discusiones políticas de cevichería. Hay dos tipos de personas que dicen esto, por un lado, los resignados que no ven un mejor mañana y, por otro lado, los supuestos «moscas», «los que saben cómo son las cosas en verdad», «los realistas», etc.